La costa de Valencia descansa sobre depósitos aluviales del Turia y la llanura litoral, con niveles freáticos que oscilan entre 2 y 6 metros según la época del año. Estos suelos arenosos sueltos, combinados con una sismicidad moderada (aceleración básica 0,08-0,12g según la NCSE-02), hacen que el diseño de vibrocompactación sea una solución recurrente para densificar estratos granulares antes de cimentar. En nuestra experiencia, en barrios como la Malvarrosa o el puerto, la vibrocompactación permite alcanzar densidades relativas superiores al 75% en profundidades de hasta 12 metros, reduciendo el riesgo de asientos diferenciales. Antes de proyectar el tratamiento, conviene complementar con una microzonificación sísmica para ajustar el patrón de puntos de vibración según la respuesta del subsuelo.

La vibrocompactación densifica arenas sueltas hasta 12 metros de profundidad, reduciendo el potencial de licuefacción en zonas como el puerto de Valencia.