Cuando llegamos a una obra en Valencia con el equipo de perforación, lo primero que montamos es la batería de varillaje hueco de 114 mm de diámetro. Trabajamos con máquinas Klemm 806, ideales para acceder a solares estrechos del centro histórico. El diseño de micropilotes lo ajustamos según el perfil del terreno, combinando la inyección de lechada de cemento con armadura tubular. Antes de definir la inclinación y la profundidad, realizamos una calicata exploratoria para confirmar estratigrafía y detectar posibles lentejones de grava. También revisamos la respuesta del terreno con un ensayo presiométrico cuando necesitamos módulos de deformación precisos para el cálculo estructural.

El diseño de micropilotes en suelos aluviales de Valencia exige control riguroso de la lechada y refuerzo continuo frente a intercalaciones de arena.