El diseño de cimentaciones sísmicas en Valencia se rige por la Norma de Construcción Sismorresistente NCSE-02 y el Eurocódigo 8 (EN 1998-5:2004), que exigen caracterizar la respuesta del terreno ante eventos sísmicos. La cuenca del Turia presenta suelos aluviales con lentejones arcillosos y niveles freáticos variables, condiciones que amplifican las ondas sísmicas y requieren un análisis detallado de la interacción suelo-estructura. Por eso, antes de definir la tipología de cimentación, es imprescindible realizar un estudio de respuesta sísmica que calcule la aceleración máxima esperada en superficie (PGA) según la clase de terreno local.

La amenaza sísmica en Valencia es moderada (aceleración básica 0.08-0.12 g), pero suelos blandos pueden amplificar hasta 2.5 veces el movimiento del terreno.