Valencia creció desde la huerta hacia el mar, con su red de carreteras apoyada sobre suelos aluviales del Turia y depósitos cuaternarios. Esa historia geológica condiciona el comportamiento del agua subterránea bajo el firme. Un drenaje vial geotécnico bien diseñado evita que el nivel freático superficial reblandezca la plataforma. En zonas como la V-30 o la CV-35, donde el tránsito pesado es intenso, la evacuación del agua resulta crítica para evitar fallos prematuros. Antes de definir el sistema conviene conocer la permeabilidad real del terreno con un ensayo de permeabilidad en campo que oriente sobre la necesidad de drenes profundos o cunetas.

El 60% de los daños prematuros en firmes valencianos se relacionan con una evacuación deficiente del agua infiltrada.