En los suelos de la llanura aluvial del Turia, donde predominan limos arcillosos y gravas arenosas con espesores variables, la compactación del terreno es un factor crítico. Valencia, con su nivel freático alto en muchas zonas del sur y la huerta, exige un control riguroso de la humedad y la densidad en obra. El ensayo Proctor nos permite determinar la humedad óptima y la densidad seca máxima de un suelo, dato indispensable para garantizar que los rellenos y terraplenes alcancen la resistencia prevista. En terrenos como los del puerto o la zona de la Albufera, donde las capas superficiales suelen tener baja capacidad portante, combinamos este ensayo con un estudio de mecánica de suelos que integre la prospección previa. Trabajamos con muestras representativas del material que se va a compactar en obra, siguiendo la norma UNE 103500.

La humedad óptima del Proctor en suelos limo-arcillosos de Valencia suele situarse entre el 12% y el 18%, variando con la fracción arenosa.